¡ESTOY HARTA DE LLORAR! | Clarissa Pinkola Estés

Hay veces en la vida de una mujer en que ésta llora sin cesar y, aunque cuente con la ayuda y el apoyo de sus seres queridos, no puede dejar de llorar.

Hay algo en sus lágrimas que mantiene al depredador a raya y aparta el malsano deseo o la ventaja que podría provocar su ruina.

Las lágrimas sirven para remendar los desgarros de la psique, por los que se ha ido escapando la energía. La situación es muy grave, pero lo peor no llega a producirse —no nos roban la luz— porque las lágrimas nos otorgan la conciencia. No hay posibilidad de que nos quedemos dormidas cuando lloramos. Y el sueño que se produce es tan sólo para el descanso del cuerpo físico.

A veces una mujer dice:

«Estoy harta de llorar, estoy hasta la coronilla, quiero detenerme»

Pero es su Alma la que derrama lágrimas y éstas son su protección. Por consiguiente, tiene que seguirlo haciendo hasta que termina su necesidad.

Algunas mujeres se asombran de la cantidad de agua que puede producir su cuerpo cuando lloran.

Eso no dura eternamente

sólo hasta que el Alma

termina de expresarse de esta sabia manera.

¬Clarissa Pinkola Estés

Libro: Mujeres que corren con los lobos

Fragmento

Photo by Rene Asmussen /Pexels

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ACÉPTATE A TI | Patricia Anaya

¡Para de sentir vergüenza por ser como eres!

¡Para de sentir culpa por hacer lo que haces!

No te disculpes más ante el mundo

por pensar como piensas,

por hablar como hablas,

por vestir como vistes,

por comer lo que comes,

por roncar como roncas,

por reír como ríes,

por decidir como decides.

por ser quien Eres.

Estas disculpas tan solo reflejan

que te avergüenzas de ti,

que sientes culpa,

que no te aceptas,

que no te amas.

Si vas a vivir contigo el resto de tu vida,

es tiempo ya de que te aceptes como eres,

sin poner tu aceptación de ti,

por debajo de la aceptación,

que de los otros recibas.

Empieza ya a aceptar

tus dones,

tus limitaciones,

tus rarezas,

tus sinsabores,

tus sueños,

tus conductas únicas,

tus deleites,

tus diferencias,

tu todo.

Y aceptar no significa

estar de acuerdo

con todo,

en todo momento.

Cuando logras aceptarte a ti,

te generas la oportunidad

de observarte y de percibir,

de manera transparente

honesta,

sin prejuicios,

lo que en verdad

te agrada y amas de ti,

y lo que no te agrada

ni aprecias de ti.

Y cuando tengas claro

aquello que no te agrade a ti,

y solo a ti,

valorarás si es o no factible

realizar genuinos cambios,

cuándo y cómo

tú lo decidas.

Y entonces te motivarás

a precisar una fecha próxima

para empezar a transformar eso

por algo que te haga sentir más feliz,

por algo que te haga ser mejor persona,

por algo que si aceptes,

por algo que si ames,

en todas sus aristas,

en todos sus rincones.

Y así, paso a paso

te irás adentrando cada vez más

en la aceptación

de tu Ser

tal como Es,

sin temores,

sin máscaras,

sin ese gasto inútil de tu energía

en la incesante búsqueda

de ser diferente solamente

para satisfacer a los demás,

para que te quieran,

o, al menos, para que te aprueben.

Tu vida será mucho más sencilla

si logras aceptarte a ti,

si logras tu autoamor,

si simplemente Eres como tú Eres.

Acepta tu materia.

Acepta tu pensar.

Acepta tu sentir.

Acepta tu hacer.

Y condúcete sin miedo

por el camino que has elegido vivir.

Y hazte la promesa

de que nunca,

nunca jamás,

ni por un instante,

te atreverás

a sentir vergüenza por como eres,

ni a sentir culpa por lo que haces.

¬Patricia Anaya

Photo by Alexandr Ivanov /Unsplash

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ATENCIÓN Y VIGILANCIA | Omraam Mikhael Aivanhov

La atención tiene varios aspectos. El aspecto más conocido es evidentemente la aplicación sostenida que se necesita para realizar correctamente nuestro trabajo, escuchar una conferencia o leer un libro.

Pero existe al mismo tiempo otra atención que se llama observación de sí mismo, introspección. Consiste en tomar conciencia en cada momento del día de lo que ocurre en nuestro interior, con el fin de discernir las corrientes, los deseos, los pensamientos que pasan por nuestra cabeza. Esta atención todavía no está suficientemente desarrollada.

Por eso, cuando llega el momento de resolver un problema, de comprender una cuestión importante, el cerebro está fatigado, ofuscado, y nada resulta bien.

Para que vuestro cerebro esté siempre lúcido, a vuestra disposición, debéis estar atentos, ser prudentes y mesurados en todas vuestras actividades, de lo contrario, aun cuando la Verdad en persona venga a presentarse ante vosotros, no comprenderéis nada. Para ser capaces de hacer frente razonablemente, inteligentemente, a todas las situaciones que se presentan, debéis mantener el pensamiento despierto y vigilante.

El que no está vigilante, el que cierra los ojos, está expuesto a todos los peligros.

No hay nada peor que vivir con los ojos cerrados. Hay que tener los ojos bien abiertos para darnos cuenta constantemente de los estados de conciencia en los que nos encontramos.

Sólo aquél que tiene los ojos bien abiertos posee la inteligencia de la vida interior, y no se deja atrapar por fuerzas o entidades extrañas.

¡Cuando un hombre se adormece está claro que cualquiera puede sorprenderlo!

Así pues, cuidad la atención interna, esta atención que debe mantenerse alerta, con el fin de que sepáis siempre lo que pasa dentro de vosotros. Ejercitaos. No basta con hacer de noche un examen de conciencia; debéis ser capaces de distinguir en cualquier momento del día cuáles son los deseos, los pensamientos, los sentimientos que pasan por vosotros, conocer su origen, su naturaleza, y ser capaces, si hace falta, de tomar precauciones o incluso de reparar los desperfectos producidos.

En la vida cotidiana, tan pronto como se produce un accidente, vemos que los bomberos o los militares salen enseguida para extinguir los incendios, reparar los puentes, despejar las carreteras, salvar a los heridos, etc.

En el plano físico encontramos natural reparar los desperfectos inmediata mente. Pero en el plano interno no sabemos qué hacer, dejamos que se produzcan toda clase de destrozos sin reaccionar. Pues no, cinco, diez, veinte veces al día hay que mirarse a sí mismo, para ver qué hay que reparar y no demorarse en hacerlo. De lo contrario, luego es demasiado tarde, porque entonces ya estamos desquiciados, anonadados.

¬Omraam Mikhael Aivanhov

Libro: Reglas de Oro para la Vida Cotidiana

Photo by Cristofer Jeschke

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RECETAS RÁPIDAS  | Robin Sharma

SE1318-Recetas rapidas Robin Sharma PhPixabay

Un chico se fue de su casa para estudiar con un reputado maestro.

Cuando conoció al viejo sabio, le preguntó: ¿Cuánto tardaré en ser tan sabio como tú?

La respuesta no se hizo esperar: Cinco años

Eso es mucho tiempo —replicó el muchacho— ¿Y si trabajo el doble?

Entonces tardarás diez. —contestó el maestro—

A lo que el muchacho protestó: Eso es demasiado tiempo. ¿Y si estudio también por las noches?

Quince años. —dijo el sabio—

No lo comprendo. —replicó el chico—. Cada vez que prometo dedicar más energías, tú me dices que tardaré más en lograr mi objetivo. ¿Por qué?

 

La respuesta es muy sencilla. Si tienes un ojo puesto en el destino que esperas alcanzar, sólo te queda otro para que te guíe en el viaje.

Las recetas rápidas no funcionan. Todo cambio duradero requiere tiempo y esfuerzo. La perseverancia es la madre del cambio personal. Eso no quiere decir que necesites años para producir cambios profundos en tu vida. Si aplicas diariamente y con diligencia estas estrategias durante un mes, los resultados te sorprenderán. Empezarás a aprovechar los niveles más altos de tu propia capacidad y a entrar en el reino de lo milagroso.

Pero para llegar hasta ahí no tienes que obsesionarte por los resultados. Disfruta del proceso del crecimiento personal. Parece irónico, pero cuanto menos pienses en el resultado final, más rápido se producirá éste.

 

¬Robin Sharma

* Libro: El monje que vendió su Ferrari

 

Photo by Pixabay

 

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PAUSA  | Mario Benedetti

SE1315-190312 Pausa Maria Benedetti PhPixabay

De vez en cuando hay que hacer

una pausa

contemplarse a sí mismo

sin la fruición cotidiana

examinar el pasado

rubro por rubro Sigue leyendo

CONVERSA CON LOS SABIOS DEL PASADO | Lucio Anneo Séneca

SE1314-190305 Conversa con los sabios Seneca Ph JilbertEbrahimi

De los que están desocupados, los que dedican su tiempo a la sabiduría son los únicos que viven, pues no sólo preservan bien su época: le añaden el tiempo todo; sean los que sean los años que antes que Sigue leyendo

¿QUÉ DEBO HACER PARA CAMBIAR?  |  Wayne W. Dyer

se1307-190115 que hacer para cambiar wayne w dyer phalexiby

No se pueden superar la debilidad o las limitaciones pensando.

No llegarás al lugar de armonía interior necesario para crear realidad mágica esforzándote por superar tus viejas conductas negativas.

 

Lo que sí puedes aprender es a dejar atrás esa etapa de tu vida

y cruzar la puerta que lleva a un nuevo modo de ser.

Este proceso que consiste en dejar atrás las viejas costumbres. Empieza en tu dimensión invisible, es decir en tu pensamiento. Te ves a ti mismo liberándote realmente de los obstáculos que te habías puesto en la vida, te imaginas a ti mismo sin necesidad ya de apoyarte en esos esquemas negativos. Entonces está completa la parte que corresponde al pensamiento.

 

Avanzas ahora hacia un nuevo tú.

 

Dejas atrás la creencia de que no puedes cambiar o de que no puedes crear el milagro que deseas para ti, y dejarás atrás la actividad física que apoyaba esa creencia. Imagínatela atrás, mírala y sabrás que ya no vives de ese modo.

Yo también puedo verme a mí mismo, en un momento lejano, con esas viejas conductas. Y sonrío para mis adentros, sabiendo que he dejado atrás esa parte de mí ser. Todo empezó con un pensamiento al que siguió una acción basada en ese nuevo pensamiento, y esto es para mí un milagro que vivo ahora día tras día. No lo conseguí intentando constantemente eliminar el problema pensando ni tampoco burlándolo poco a poco, sino dejándolo atrás.

En definitiva hay que dejar atrás lo que es autodestructivo o que constituye un obstáculo para el crecimiento.

Toda persona que haya superado alguna dificultad o efectuado algún cambio positivo en su vida, al enfrentarse a lo que ha sido su vida ha tenido que dejar atrás el viejo hábito por propia voluntad. En cuanto sepas que esto es una verdad, verás qué pronto estás creando realidad mágica en tu vida.

Así es como se efectúan todos los cambios milagrosos, cuando se llega a la pregunta:

«¿Qué debo hacer para cambiar?»

o bien:

«¿Qué debo hacer para crear el milagro que deseo en mi vida?».

 

¬Wayne W. Dyer

* Libro: Tus Zonas Mágicas
Photo By Alex Iby /Unsplash

 

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Poema: TU LUZ | Swami Parthasarathy

SE1302-181211 Tu Luz Swami Parthasarathy PhGianCescon

La oscuridad más terrible no es la que te rodea,

sino la que te habita.

Y la luz más bella, no es la que te ilumina desde afuera,

sino la que se asoma en tus ojos desde adentro.

No exijas más luz que la necesaria para ver lo necesario,

ni más camino que para andar esta jornada.

El camino más malo, no es tan malo,

si por él vas a tu meta.

Y el camino más bueno,

no es tan bueno,

si por él no llegas a tu destino.

No sabrás si hay luz mientras tus ojos no se hayan abierto,

ni sabrás si hay camino,

mientras tus pies no hayan andado.

Si arde encendida la lámpara de tu interior,

caminarás en la luz en medio de las tinieblas.

Si tu lámpara interior se apaga,

en medio de la luz, caminarás a oscuras.

 

¬Swami Parthasarathy

* Photo by Gian Cescon /Unsplash

 

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TA-HIO O GRAN CIENCIA | Confucio

 

SE1301-181204 Ta Hi o Gran Ciencia Confucio PhRostyslavSavchyn

Es preciso conocer el fin hacia el que debemos dirigir nuestras acciones.  En cuanto conozcamos la esencia de todas las cosas, habremos alcanzado el estado de perfección que nos habíamos Sigue leyendo

LA AUTOOBSERVACIÓN | Anthony De Mello

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La única forma en que alguien puede ayudarle es cuestionando sus ideas. Si usted está dispuesto a escuchar, si está dispuesto a ser cuestionado, puede hacer algo, pero nadie puede ayudarle.

¿Qué es lo más importante de todo? Es la autoobservación. Nadie puede ayudarle en eso. Nadie puede darle un método. Nadie puede indicarle una técnica. En el momento que usted adquiera una técnica, vuelve a quedar programado. Pero la autoobservación —observarse a sí mismo— es importante.

SIGUE