TRANSFERENCIA | Hamlet Lima Quintana

Blog Transferencia

 

Después de todo,

la muerte es una gran farsante.

La muerte miente

cuando anuncia que se robará la vida,

como si se pudiera cortar la primavera.

Porque al final de cuentas,

la muerte sólo puede robarnos el tiempo,

las oportunidades de sonreír,

de comer una manzana,

de decir algún discurso,

de pisar el suelo que se ama,

de encender el amor de cada día.

De dar la mano, de tocar la guitarra,

de transitar la esperanza.

Sólo nos cambia los espacios.

Los lugares donde extender el cuerpo,

bailar bajo la luna o cruzar a nado un río.

Habitar una cama, llegar a otra vereda,

sentarse en una rama,

descolgarse cantando de todas la ventanas.

Eso puede hacer la muerte.

¿Pero robar la vida?…

Robar la vida no puede.

No puede concretar esa farsa…

Porque la vida…

La vida es una antorcha que va de mano en mano,

de hombre a hombre, de semilla en semilla.

Una transferencia que no tiene regreso,

un infinito viaje hacia el futuro,

como una luz que aparta

irremediablemente las tinieblas.

Hamlet Lima Quintana

Anuncios

¿EN CRISIS? | Patricia Anaya

Blog - Crisis

Una crisis es un evento o serie de eventos que se producen cuando es indispensable realizar algún cambio significativo en la vida.

A su vez, todos los cambios significativos en la vida, producen crisis, de mayor o menor intensidad y duración

Experimentar una crisis no siempre es fácil, porque en su proceso produce caos y revolución.

Tampoco es sencillo, porque su proceso implica tomar decisiones…

decisiones que en otro momento y circunstancias es probable que no hubieses necesitado valorar…

decisiones que a su vez te obligan a renunciar a una alternativa al estar aceptando la otra alternativa posible.

Y esto, muchas veces (no siempre) genera tensión interna, y también miedo, mucho miedo… emociones cuya generación depende solamente de ti, de tus creencias, de tu actitud.

Pero ni los cambios ni las crisis, tienen que tener una connotación negativa; porque por su misma esencia significan oportunidades para Evolucionar.

Se vale caerse… claro!

De hecho, es muy frecuente; e incluso, útil.

La caída duele, pero enseña.

Te enseña cuánta fortaleza posees.

Te enseña tu nivel de resiliencia.

Te enseña a enderezar el cuerpo, ponerte otra vez de pie, sacudirte el polvo, acomodar la frente en alto, mirar hacia adelante, y seguir…

…y así, una y otra vez, las veces que sean necesarias.

Lo que no se vale es permanecer en el piso, aterrada, paralizada, petrificada. Puedes darte este permiso por unos minutos, mientras tomas aire… ¡pero no más de siete minutos!

Al vivir una crisis…

¿Tiene que existir dolor?

Tomando como referente mi vida, diría que sí… que todo cambio implica cierta dosis de dolor.

Dolor porque hay un rompimiento parcial o total, intenso o menos intenso, con alguien/algo que ya era conocido, a lo que le tenías afecto, y que además había desempeñado un papel importante por haberte sido útil en tu transitar por una determinada etapa.

Y se produce un duelo, indispensable para aprender a soltar lo anterior, a dejar ir lo que fue, para dar lugar a nuevas personas, situaciones, vivencias, objetos… en suma, para poder continuar tu Proyecto de Vida.

¿Tiene que existir sufrimiento?

No! El sufrimiento es una elección exclusivamente individual y consciente.

Cuando aceptas el vaivén de la vida, con sus momentos de adversidad y sus instantes de esplendor; cuando aceptas que la única manera de tener un aprendizaje significativo es superando las crisis inherentes a la vida, con la mejor actitud que eres capaz, entonces, y solo entonces el dolor te enriquece, te transforma; y el mundo para ti se despliega de una forma muy distinta:

Te ves diferente, ves diferente a los demás, ves diferente… todo.

Todo lo que ocurre en tu interior tiene otro matiz, más claro, más nítido, más brillante, que el que hubieses percibido antes, en una experiencia similar.

Como consecuencia de esta transformación interna, también lo que percibes en tu exterior cambia; aunque en sí éste no tenga modificación alguna.

Las crisis son…

Sí, así de simple, las crisis son.

Solamente tú y siempre, puedes elegir el valor que le das a tus crisis y como vivirlas: con sufrimiento o sin él; con una actitud paralizante, o como un desafío mediante el cual logras una transformación que te impacte positivamente, le añada valor a tú vida y te ayude a convertirte cada vez más en la mejor versión de ti misma.

En cada crisis confía en tu Poder Interno para salir adelante triunfante, confía en que la Vida siempre te presentará eventos que puedes aprovechar al máximo como oportunidades para Evolucionar… Confía! Cuando confías, empiezan a pasarte cosas increíbles, aún en la vorágine que vives al estar en crisis.

Si te gustó esta nota compártela para que más personas puedan #SerYSentirseMejor Gracias!

Patricia Anaya

FORTALEZA | Melody Beattie

Blog 0048 Fortaleza sc

 

No siempre tenemos que ser fuertes para ser fuertes.

A veces, nuestra fortaleza se expresa siendo vulnerables.

A veces, necesitamos deshacernos en pedazos para rehacernos, y seguir Sigue leyendo

LA TAZA DE TÉ | Jorge Bucay

Blog 0013 La Taza De Te

 

Gran Maestro -dijo el discípulo-, he venido desde muy lejos para aprender de ti. Durante muchos años he estudiado con todos los iluminados y gurús del país y del mundo y todos han dejado mucha sabiduría en mí. Ahora creo que tú eres el único que puede completar mi búsqueda. Enséñame, Maestro, todo lo que me falta saber.

Badwin el sabio le dijo que tendría mucho gusto en mostrarle todo lo que sabía pero que antes de empezar quería invitarlo con un té.

El discípulo se sentó junto al Maestro mientras él se acercaba a una pequeña mesita y tomaba de ella una taza llena de té y una tetera de cobre.

El Maestro alcanzó la taza al alumno y cuando éste la tuvo en sus manos empezó a servir más té en la taza que no tardó en rebasarse.

El alumno con la taza entre las manos intentó advertir al anfitrión: – Maestro…Maestro Badwin como si no entendiera el reclamo siguió vertiendo té, que después de llenar la taza y el plato empezó a caer sobre la alfombra. –

Maestro –gritó ahora el alumno-, deja ya de echar té en mi taza. ¿No puedes ver que ya está llena? Badwin dejó de echar té y le dijo al discípulo: – Hasta que no seas capaz de vaciar tu taza no podrás poner más té en ella.

Hay que vaciarse para poder llenarse. Una taza, dice Krishnamurti, sólo sirve cuando está vacía. No sirve una taza llena, no hay nada que se pueda agregar en ella.

Manteniendo la taza siempre llena ni siquiera puedo dar, porque dar significa haber aprendido a vaciar la taza. Parece obvio que para dar tengo que explorar el soltar, el desapego, porque también hay una pérdida cuando decido dar de lo mío.

Para crecer entonces voy a tener que admitir el vacío.

El espacio donde por decisión, azar o naturaleza ya no está lo que antes podía encontrar. Esta es mi vida. Voy a tener que deshacerme del contenido de la taza para poder llenarla otra vez. Mi vida se enriquece cada vez que yo lleno la taza, pero también se enriquece cada vez que la vacío… porque cada vez que yo vacío mi taza estoy abriendo la posibilidad de llenarla de nuevo.

Jorge Bucay

*Libro: El camino de las Lágrimas

 

SUSCRÍBETE a mi página sobre la VIDA, la MUERTE, el DUELO por la MUERTE propia o de un ser amado y MUCHO MÁS…  www.patriciaanaya.com