IMPERFECCIONES | Vittorio Gassman

#Imperfecciones #Miedo #Valor #VittorioGassman

#SaludEmocional #Salud #Emocional #Emociones #Claves para #SerYSentirteMejor #Frase #19072

***

SUSCRÍBETE a mi página sobre la VIDA, la MUERTE, el DUELO por la MUERTE propia o de un ser amado y MUCHO MÁS…  www.patriciaanaya.com

.

EL MISTERIO DE SANAR | Jeff Foster

Abrazar y abrirnos a nuestro dolor —a la tristeza, al miedo, a la pena, a las dudas— no necesariamente hace que el dolor sea menos intenso, o que se haga más fácil de soportar en el momento. Y no hay promesas aquí, en el campo de la Verdad que se despliega momento a momento el dolor podría desaparecer, o no. Podría volverse más intenso antes de disiparse. Podría nunca irse.

Pero ese no es el punto. No abrazamos nuestro dolor con el fin de hacerlo «desaparecer». Eso es resistencia, no aceptación.

Sin embargo, no somos mártires, y no somos masoquistas, y no somos narcisistas, ni tampoco estamos obsesionados con nuestro sufrimiento, ni tampoco estamos enamorados de él. Sólo estamos interesados en la verdad de este momento.

Estamos enamorados de la vida misma. Y sabemos que cada sensación, cada oleada de miedo, cada hormigueo, cada palpitación, cada vibrante parte del cuerpo, no es otra cosa que la vida misma, una expresión plena de consciencia, que está aquí para ser incluida; sabemos que no se trata de ningún enemigo, o una amenaza a la totalidad, sino una expresión de la totalidad.

Y sabemos que huir de nuestro dolor, reprimirlo, ignorarlo, negarlo, tratar de anestesiarlo o hacer que «desaparezca», sólo nos convierte en esclavos de él, viviendo atemorizados y que, en última instancia, sólo estaríamos huyendo de nuestros propios hijos.

Comprendemos el camino para abrirnos, el camino sin camino de la inclusión radical, de decir:

Sí a cualquier cosa que surge en nosotros

Sí tanto al aburrimiento como a la felicidad

Sí tanto a la alegría como a la tristeza.

Y sabemos que este es el camino menos recorrido: el camino del coraje, el de sumergirnos desnudos en lo desconocido día tras día. Sin embargo sabemos que es el único camino para nosotros, ¡para quienes ya hemos intentado todos los demás caminos!

Sanar no significa eliminar inmediatamente el dolor.

Significa abrirnos al dolor en su inmediatez, y abrirnos a la alegría, y abrirnos a la pena, y abrirnos al éxtasis, y abrirnos a nuestra incapacidad de abrirnos, y conocernos a nosotros mismos como esa apertura, esa inmensidad en donde todo es incluido, en donde todo es permitido, en donde todo es bienvenido, ¡en donde todo está vivo!

¬Jeff Foster

Photo by Brooke Cage

***

.

LA INDEFENSIÓN APRENDIDA | Patricia Anaya

¿Alguna vez ha pasado por tu mente

que lo que ocurre en tu vida es inmodificable?

¿Has experimentado la sensación

de que hagas lo que hagas nada va a cambiar lo que vives?

¿Has vivido reiterados eventos adversos o dolorosos

en los cuales has sentido que no podías o puedes salir bien librada/o?

Si tu respuesta es “sí” entonces has experimentado un estado psicológico que se conoce como “indefensión aprendida”.

En la década de los 70’s el psicólogo estadounidense Martin Seligman estudió los efectos conductuales que producían en perros una serie de descargas eléctricas.

Después de varios intentos de huida, el animal se percataba de que hiciera lo que hiciera obtenía el mismo resultado nulo o negativo para poder escapar y evitar el dolor. Es decir, aprendió a sentirse indefenso ante la situación adversa que vivía; y ante después de varios intentos no se esforzó más por ejecutar acciones de lucha ni de huida, aun cuando la jaula hubiese quedado abierta.

Con estudios posteriores, Martin Seligman y otros investigadores comprobaron que los cambios neuroquímicos y el patrón de conducta que presentaron los perros de este estudio eran similares a los que se presentan en el humano en estados depresivos.

En concreto ¿qué es la indefensión aprendida?

Es un estado psicológico por el cual un humano (o un animal) se paraliza, se bloquea o se muestra pasivo ante situaciones adversas, desagradables, destructivas o dolorosas que vive; porque tiene la sensación subjetiva de ser incapaz de modificarlas, ya que se ha esforzado por lograrlo varias veces o en diversos momentos, y no ha tenido el éxito esperado.

Como resultado de esta historia de frecuentes intentos fallidos, de fracasos en el manejo de las condiciones de su vida, la persona instaura en su mente la creencia de que el entorno es inmodificable; que ella no tiene poder alguno, que es irremediablemente vulnerable a lo que vive, y que todo lo que ocurre en la vida forma parte de un destino inmutable.

Asume que sus palabras y acciones son inútiles porque no van a lograr influir en nada en las circunstancias que está experimentando; y, entonces, deja de expresar sus necesidades o sus deseos; no ejecuta acciones para hacer valer sus derechos cuando es preciso; e incluso, opta por no hacer nada para modificar, evitar o abandonar dichas circunstancias.

Todo lo anterior está, además, teñido y acrecentado por pensamientos recurrentes en los que predomina el pesimismo y la impotencia, del tipo: “no cuento con los recursos para enfrentarme”, o bien, “no tiene ningún caso que actúe, si de todas maneras lo que se haga no es suficiente” “de nada sirve lo que hago”.

Cuando se anima a llevar a cabo una acción, adopta una posición de víctima y no asume las consecuencias de sus actos. Y ante la menor dificultad “tira la toalla” y justifica sus fracasos como algo que proviene del exterior.

El sentimiento de indefensión, la sensación de desamparo e impotencia, y la pasividad adyacente, bloquean, a su vez, la posibilidad de aprender aptitudes y actitudes nuevas, simples o complejas, que le serían útiles para realizar modificaciones en su ambiente.

Y, aunque posteriormente las circunstancias del entorno cambiasen, la persona continuará creyendo que se debió a un factor externo fortuito, y no a algo que ella generó.

El estado psicológico de indefensión surge indistintamente en mujeres, hombres, niños, ancianos; de todas las edades, y de cualquier nacionalidad y credo.

El disparador del sentimiento de indefensión puede ser cualquier situación cotidiana o extraordinaria, que se percibe como amenazante y que se presenta de manera reiterada; por ejemplo: tener un empleo en donde no hay buenas condiciones laborales; estar en periodo de exámenes académicos; eventos que implican competencia sea en el medio empresarial, artístico o deportivo, por ejemplo.

También es muy frecuente la presencia la condición de indefensión aprendida en casos de acoso escolar (bullying) laboral (mobbing) o de violencia de género, entre otros.

Es muy importante comprender que las situaciones complejas, adversas, desagradables o dolorosas por sí mismas no son una razón única o suficiente para desencadenar el estado psicológico de indefensión, o en su caso, un estado depresivo. Entre otros múltiples factores, influye de manera notable la forma en que una persona ha aprendido a percibir e interpretar los eventos de su vida, y sus estrategias de acción: huida, lucha o afrontamiento.

La persona que presenta el estado psicológico de indefensión aprendida usualmente —no siempre—, se encuentra a su vez en un estado depresivo, aunque no necesariamente en una depresión clínicamente diagnosticada.

De cualquier manera, poner atención al sentimiento de indefensión aprendida cobra especial relevancia porque puede ocasionar que la persona que lo presenta llegue a un nivel extremo de desvalorización, frustración, impotencia, apatía, desesperanza, etc., que lo impulse a tomar decisiones extremas que impacten su salud, su integridad o su vida misma.

Si te encuentras en un estado psicológico de indefensión aprendida puedes salir de él si aplicas algunas de las estrategias que te presento a continuación.

Pero antes, te animo a dar click AQUÍ para leer el Cuento: El Elefante Encadenado, escrito por Jorge Bucay, que ilustra claramente lo que implica improntar la indefensión en la vida.

¡Ahora sí! ¿Cómo puedo erradicar de mi vida el sentimiento de indefensión?

El estado psicológico de indefensión es APRENDIDO; por lo tanto, puede ser DESAPRENDIDO.

El proceso para desaprender la indefensión puede ser complejo o sencillo, según la infinidad de variables dinámicas que hay en tu vida en particular, es decir: tu edad, educación, idiosincrasia, cultura, grupos a los que perteneces, voluntad y disposición de acción, etc.

Una manera sencilla y funcional consiste en lo siguiente:

  • Genera las condiciones materiales y mentales necesarias para escuchar tu diálogo interno y detectar cuáles son las creencias limitantes que te llevan al estado de indefensión y a mostrar pasividad frente a las situaciones adversas, conflictivas o dolorosas.

  • Date la oportunidad de observar de frente los miedos que están implicados en tu estado de indefensión, y que te sitúan en un estado de alerta que te paraliza o que bloquea la posibilidad de actuar frente a lo que vives como amenazante.

  • Haz una lista de tus capacidades, aptitudes, talentos y habilidades que constituyen tus fortalezas.

  • Haz otra lista de los comportamientos alternativos o habilidades nuevas que puedes adquirir para enfrentarte de manera más constructiva a lo que vives.

  • Al elaborar con honestidad y detenimiento ambas listas empezarás ya a sentir que tu autoestima puede reconstruirse y puedes volver a encontrar un sentido positivo, agradable y constructivo a lo que piensas, sientes, dices y haces.

  • Paulatinamente y con valentía, haz uso de tus fortalezas y de las nuevas habilidades en tu día a día, para que empieces a darte cuenta de que sí eres capaz de enfrentar asertivamente la vida, y que, cuando la condición externa no es modificable, sí eres capaz de asumir una actitud proactiva, y positiva frente a ellas, en vez de usar tu antiguo modo de reaccionar, con los sentimientos derivados de ésta: frustración, fracaso, inacción, desmotivación, pasividad… en suma: indefensión.

  • Para que la indefensión sea erradicada por completo, es importante que tus expectativas sobre el resultado sean positivas, esto es: que en ti exista la plena certeza de que es tú elección la actitud que tengas frente a las situaciones complicadas a las que te enfrentes, y que puedes dar tu máximo para favorecer modificarlas.

Erradicar el sentimiento de indefensión aprendida no es un acto único, es un proceso de varios pasos, a veces no sencillos, pero con disposición y constancia puedes lograr una vez más ver de frente la vida, disfrutarla, aprender de las lecciones que te presenta, y no permitirte nunca más volver a improntar en tu corazón y en tu mente este sentimiento de indefensión.

¬Patricia Anaya

Photo by Warren Wong /Unsplash

***

Suscríbete a mi Blog www.patriciaanaya.com … Un espacio digital con reflexiones y herramientas para la Vida en torno al Duelo y a la Muerte.

***

.


TUS EMOCIONES SON TÚ ELECCIÓN | Patricia Anaya

A veces te acostumbras tanto a vivir con miedo, con tristeza, con ansiedad o con alguna emoción desagradable; que empiezas a creer que estos sentimientos que son naturales en ti; y, entonces, los momentos de paz, de felicidad, de éxito te resultan incómodos.

Si te detectas en esta circunstancia, haz una pausa y valora qué es lo que realmente prefieres sentir.

Toma las acciones que sean necesarias para que logres llegar a la nueva emoción que has elegido sentir y permítete sentirla.

Por ejemplo: Detectas que estás triste y que no quieres sentirte así. Primero aceptas tu tristeza. Luego, buscas pensamientos que te lleven a sentirte alegre, tal vez algún recuerdo de tu infancia, probablemente la memoria de un evento exitoso en tu trabajo, la lectura de un libro de tu agrado o encontrando en la cartelera cinematográfica alguna comedia cuya trama te pudiese provocar risa.

Una vez que tu vibración de tristeza empieza a difuminarse y surge tu vibración de alegría, eliges permanecer ahí tanto cuanto más desees.

Y, si así lo estimas útil, ya estando en el estado vibratorio de alegría puedes hacer un recuento de lo que pudo haber provocado la tristeza que sentías, con el fin de trabajarla, darle salida o encontrarle solución, —si las tiene—, y con ello prever que no reaparezca esa emoción más adelante.

Las emociones son una elección, y esta elección es solamente tuya.

¬Patricia Anaya

Photo by Lucreative /Unsplash

***

Poema turco: POR ESO TENGO MIEDO | Qyazzirah Syeikh Ariffin

SE1317-190326 Por eso tengo miedo Qyazzirah Syeikh PhAlineDeNadai

Tú dices que amas la lluvia,

sin embargo usas un paraguas cuando llueve.

Tú dices que amas el sol,

pero siempre buscas una sombra cuando el sol brilla.

Tú dices que amas el viento,

pero cierras las ventanas cuando el viento sopla.

Por eso tengo miedo,

cuando dices que me amas.

¬Qyazzirah Syeikh Ariffin

 

Photo by Aline De Nadai

◊◊◊

 

 

¿Qué es el Coraje? | Osho

Blog 0161 Que es el Coraje Pic Jake Melara sc

 

En principio no hay mucha diferencia entre una persona cobarde y una valiente.

 

La única diferencia es que el cobarde escucha sus miedos y se deja llevar por ellos, mientras que la persona valiente los aparta y continúa su camino. La persona valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos los miedos.

 

Valentía es adentrarse en lo desconocido a pesar de todos los miedos. La valentía no es falta de miedo. La falta de miedo surge cuando cada vez te vuelves más valiente. La falta de miedo es la experiencia absoluta de la valentía; es la fragancia de la valentía cuando ésta es absoluta.

 

Pero, en principio, no hay tanta diferencia entre una persona cobarde y una valiente.

 

La única diferencia es que el cobarde presta atención a sus miedos y se deja llevar por ellos, mientras que la persona valiente los aparta y sigue su camino. La persona valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos sus miedos. Conoce el miedo, sabe que está ahí.

 

Cuando te adentras en un mar desconocido, como hizo Colón, tienes miedo, un miedo terrible, porque nunca sabes lo que puede suceder. Abandonas la orilla de la seguridad. En cierto sentido, estabas perfectamente, pero te faltaba una cosa: la aventura. Te emociona adentrarte en lo desconocido. El corazón empieza a latir de nuevo, estás vivo de nuevo, totalmente vivo. Todas las células de tu ser están vivas porque has aceptado el desafío de lo desconocido.

 

Aceptar el desafío de lo desconocido, a pesar de todos los miedos, es valentía. Los miedos están ahí pero, si sigues aceptando el reto, poco a poco, esos miedos irán desapareciendo.

 

La experiencia de felicidad que nos produce lo desconocido, el gran éxtasis que empieza a suceder con lo desconocido, te vuelve más fuerte, te da integridad, agudiza tu inteligencia. Por primera vez, empiezas a sentir que la vida no es sólo aburrimiento, sino aventura. Después, poco a poco irán desapareciendo los miedos y siempre estarás buscando alguna aventura.

 

Pero, básicamente, la valentía es arriesgar lo conocido por lo desconocido, lo familiar por lo no familiar, lo cómodo por lo incómodo, una ardua peregrinación a un destino desconocido. Uno nunca sabe si será capaz de conseguirlo o no. Es apostar, y sólo los jugadores saben lo que es la vida.

¬ Osho

 

<<<>>>

 

.

FORJANDO LA ARMADURA | Rudolf Steiner

Blog 0154 Forjando la Armadura Pic Sarah Diniz Outeiro

 

Me niego a someterme al miedo

que me despoja de la alegría de mi libertad,

que no me deja correr ningún riesgo,

que me torna pequeño y mezquino,

que me ata,

que no me deja ser directo y franco,

que me atormenta,

que ocupa negativamente mi imaginación,

que siempre pinta visiones sombrías.

<>

Sin embargo, no quiero levantar trincheras por miedo al miedo.

Yo quiero vivir y no quiero encerrarme.

No quiero ser amigable por miedo de ser sincero.

<>

Quiero pisar con firmeza porque estoy seguro,

y no para cubrir mi miedo.

<>

Y cuando me callo, quiero hacerlo por amor

y no por temor a las consecuencias de mis palabras.

<>

No quiero creer en algo solo por el temor de no creer.

No quiero filosofar por el miedo a que algo pueda tocarme de cerca.

No quiero doblegarme solo porque tengo miedo de no ser amable.

No quiero imponer algo a los otros por miedo a que puedan imponerme algo a mí.

<>

Por miedo a cometer errores, no quiero tornarme inactivo.

No quiero huir hacia lo viejo, lo inaceptable,

por temor a no sentirme seguro frente a lo nuevo.

No quiero dármelas de importante por miedo a ser ignorado.

<>

Por convicción y amor,

quiero hacer lo que hago

y dejar de hacer lo dejo de hacer.

<>

Quiero arrancar el dominio al miedo

y dárselo al amor.

<>

Y quiero creer

en el Reino que existe en mí.

<>

¬ Rudolf Steiner

<<<>>>

** Photo by Sarah Diniz Outeiro  /  Unsplash

 

.

 

¿León o Burro? | Emmet Fox

Blog 0149 Leon o Burro

 

El gran enemigo de la humanidad es el miedo. Mientras menos miedo tenga, más salud y armonía tendrás. Mientras más miedo tenga, más problemas, de un tipo o de otro, aparecerán en su vida.

El único problema real de la humanidad se reduce a librarse del miedo. Cuando uno no le teme en absoluto a una situación, esa situación no le puede afectar.

Claro, hay que recordar que el miedo existe a menudo en el subconsciente, sin que uno necesariamente advierta su presencia. La mejor prueba de que uno se ha librado del miedo ante una cuestión particular es una sensación de alegría y felicidad ante esta cuestión.

Lo que hay que recordar, sobre todo, es que el miedo es un engaño. Llámelo engaño y desaparece.

<>

Hace varios años ocurrió un incidente curioso en Holanda. Un león se escapó de un circo ambulante. No muy lejos, una ama de casa cosía en la sala de su vivienda, cerca de una ventana abierta. Súbitamente, el animal saltó al interior, pasó junto a la mujer como un relámpago irrumpió en el comedor y se refugió en la alacena triangular bajo la escalera.

La asombrada mujer creyó que se trataba de un burro. Indignada por las huellas de lodo que había dejado el animal en el limpio suelo, lo persiguió hasta el armario, donde se hallaba entre escobas y cacerolas, y lo golpeó sin piedad con una escoba. El animal temblaba de terror, y la enfurecida mujer redoblaba la fuerza de sus escobazos.

Entonces llegaron cuatro hombres, con armas y redes, y capturaron a la bestia. El aterrorizado león no opuso resistencia, estaba feliz de haber escapado a la amenazadora dama.

Cuando la buena mujer descubrió que se había enfrentado a un león, se desmayó y estuvo enferma durante varios días.

<>

Esta historia ilustra perfectamente el desmoralizador poder del miedo. El ama de casa dominó por completo al león mientras creyó que era un asno, y mientras lo trató como un asno, el león creyó que era muy poderosa y le tuvo un miedo terrible. Cuando la mujer descubrió su error, la vieja creencia de la humanidad en el miedo regresó y aun cuando se hallaba perfectamente a salvo, reaccionó de acuerdo con la tradición de la raza.

Deseche el miedo. Concentre su energía en esa meta, y otros problemas se resolverán por sí solos.

El tratamiento contra el miedo consiste en comprender

(en hacerla real para uno mismo)

la Presencia de Dios en uno,

y Su inmutable amor.

 

El que teme no es perfecto en el Amor.

 

Emmet Fox

<<<>>>

 

.

 

EL MIEDO SE APRENDE | Anthony De Mello

Blog El Miedo Se Aprende

 

La felicidad no tiene lo contrapuesto, porque nunca se pierde.

Puede estar oscurecida, pero nunca se va, porque tú eres felicidad. La felicidad es tu Esencia, tu estado natural y, por ello, cuando algo se interpone, la oscurece, sufres por miedo a perderla. Te sientes mal, porque ansías aquello que eres.

Es el apego a las cosas que crees te proporcionan felicidad lo que te hace sufrir. No has de apegarte a ninguna cosa, ni a ninguna persona, ni aún a tu madre, porque el apego es miedo, y el miedo es un impedimento para amar.

El responsable de tus enfados eres tú, pues aunque el otro haya provocado el conflicto, el apego y no el conflicto es lo que te hace sufrir. Es el miedo a la imagen que el otro haya podido hacer de ti, miedo a perder su amor, miedo a tener que reconocer que es una imagen la que dices amar, y miedo a que la imagen de ti, la que tú sueñas que él tenga de ti, se rompa.

Todo miedo es un impedimento para el que amor surja.

Y el miedo no es algo innato, sino aprendido.

El miedo lo provoca lo no existente.

Tienes miedo porque te sientes amenazado por algo que ha registrado la memoria. Todo hecho que has vivido con angustia, por unas ideas que te metieron, queda registrado dentro de ti, y sale como alarma en cada situación que te lo recuerda.

No es la nueva situación la que te llena de inseguridad, sino el recuerdo de otras situaciones que te contaron o que has vivido anteriormente con una angustia que no has sabido resolver.

Si despiertas a esto, y puedes observarlo claramente, recordando su origen, el miedo se volverá a producir porque eliminarás el recuerdo.

 

Anthony De Mello

Libro: La Iluminación es la Espiritualidad

 

<<<>>>