LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD | Osho

La libertad tiene dos partes, y si sólo tienes una de sus partes, una sola parte, sentirás libertad mezclada con tristeza. De manera que tienes que comprender toda la psicología de la libertad.

La primera parte es la libertad de liberarse de la nacionalidad, de cierta iglesia, de cierta raza, de cierta ideología política. Esta es la primera parte de la libertad, la base de la libertad. Siempre es de algo.

Una vez que hayas logrado esta libertad, te sentirás muy ligero y muy bien y muy feliz. Y, por primera vez, empezarás a deleitarte en tu propia individualidad, porque tu individualidad estaba tapada por todas esas cosas de las que te has liberado.

Pero esto es sólo la mitad. Y entonces vendrá la tristeza, porque falta la otra mitad. Ya se ha logrado la libertad de, pero ¿libertad para qué?

La libertad en sí misma no tiene sentido a menos que sea libertad para algo, algo creativo: libertad para esculpir, libertad para bailar, libertad para crear música, poesía, pintura. A menos que tu libertad se convierta en una realización creativa, te sentirás triste. Porque verás que eres libre: tus cadenas están rotas, ya no llevas esposas, ya no llevas ninguna cadena, no tienes ninguna prisión, estás bajo la noche estrellada, completamente libre. Pero ¿a dónde ir? ….

Entonces llega una tristeza repentina. ¿Qué camino elegir?

Hasta ahora no se planteaba la cuestión de ir a alguna parte: estabas preso. Toda tu consciencia se concentraba en cómo liberarse, tu única ansiedad era cómo liberarte.

Ahora que eres libre, hay que afrontar un nuevo tipo de problema. ¿Qué hacer ahora que eres libre?

La libertad sola, en sí misma, no significa nada a menos que elijas un camino creativo. O profundizas más en la meditación para realizarte a ti mismo, o si tienes algún tipo de talento que no ha tenido ocasión de desarrollarse debido a tus grilletes. No podías componer música porque tenías las manos encadenadas, no podías bailar porque tus pies estaban encadenados. Si tienes talento para bailar, sé un bailarín. Entonces tu libertad es completa, entonces el círculo está completo.

Libertad «de» y libertad «para» es un dilema al que se enfrenta toda persona que primero lucha por la libertad y luego de pronto descubre: «Ahora que soy libre, ¿qué voy a hacer?». Hasta ese momento, estaba muy ocupada, muy afanada, muy atareada. Incluso en sueños pensaba sólo en la libertad. Y nunca se había planteado qué iba a hacer cuando la alcanzara.

Pero es necesario algo más. Tienes que volverte un creador. Tienes que encontrar alguna creatividad que colme tu libertad, de lo contrario tu libertad está vacía. Necesitas crear algo o descubrir algo. Actualiza tu potencial o entra en ti para encontrarte a ti mismo, pero haz algo con tu libertad. La libertad es tan solo una oportunidad para ti. No es el objetivo en sí misma. Simplemente te da toda la oportunidad de hacer lo que quieras hacer. Cuando eres libre y te sientes triste, es porque todavía no has usado esta oportunidad.

La meditación estará bien, la música estará bien, la escultura estará bien, el baile estará bien, el amor estará bien. Pero haz algo con tu libertad. No te quedes sentado con tu libertad, de lo contrario te entristecerás…

Pero recuerda algo fundamental para toda la cuestión de la libertad: la responsabilidad y la libertad van juntas. Si no quieres responsabilidad, tampoco puedes tener libertad. Ambas llegan juntas o ambas se van juntas.

Habías soñado con la libertad sin pensar nunca que le seguiría una gran responsabilidad. Tienes libertad, pero no has cumplido con la responsabilidad. Por eso permanece en torno a ti la tristeza. Eres absolutamente capaz de deshacer esta tristeza. Si fuiste capaz de deshacer tu esclavitud, tus cadenas, con seguridad eres capaz de ser creativo. Si fuiste capaz de deshacer las prisiones, con certeza puedes hacer, crear algo bello.

Mi propia experiencia es que, a menos que de alguna manera te vuelvas un creador, tu vida permanecerá vacía y triste. Las únicas personas dichosas son las creadoras. Puede que sea simplemente la creación de más consciencia, más experiencia de la verdad, la consciencia, la dicha. Puede que sea simplemente un mundo interior de creatividad o puede que sea algo externo. Pero la libertad tiene que volverse responsable, positiva.

Tu libertad todavía es negativa. Es bueno que hayas salido de la prisión, pero no es suficiente. Ahora tiene que ganarte el pan. Hasta ahora te estaban suministrando el pan. Con las cadenas, te estaban suministrando un cobijo, te estaban dando ropa…

La libertad significa que tendrás que ser responsable de cada acto, de cada respiración; serás responsable de todo lo que hagas o no hagas.

La gente en realidad le tiene mucho miedo a la libertad, aunque hable de ella. Pero mi propia experiencia es que muy pocas personas quieren realmente la libertad, porque en el subconsciente saben que la libertad traerá consigo muchos problemas que no están dispuestos a afrontar. Es mejor permanecer en un aprisionamiento confortable.

Tendrás que disipar la oscuridad de la tristeza; de lo contrario, tarde o temprano, entrarás en alguna prisión. No puedes seguir sobre cargándote de tristeza. Antes de que la carga sea excesiva y te haga retroceder a alguna esclavitud, cambia toda la situación siendo una persona creativa. Descubre cuál es tu alegría en la vida, qué te gustaría crear, qué te gustaría ser, qué quieres que sea lo que te defina.

¬Osho

Libro: Libertad. La valentía de ser tú mismo

Photo by Silvia Rita /Pixabay

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LIBERTAD | Osho

Blog 0187 Libertad Osho - Ph Brian Mann

 

Cuando te digo que eres libre,

quiero decir que eres responsable.

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No puedes echarle encima la responsabilidad

a nadie más,

estás solo.

<>

Y hagas lo que hagas,

es tu obra.

<>

No puedes decir que alguien te ha obligado a hacerlo,

porque eres libre;

¡nadie puede obligarte!

<>

Como eres libre,

es tu decisión hacer algo o no hacerlo.

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Con la libertad viene la responsabilidad.

Libertad es responsabilidad

¬Osho

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Photo by Brian Mann / Unsplash

SOY RESPONSABLE DE MI PERSONA | Melody Beattie

Blog Soy Responsable de Mi Persona

El cuidado de uno mismo es una actitud hacia nosotros y hacia nuestras vidas que dice:

>> Soy Responsable de mi Persona <<

Tengo la responsabilidad no sólo de vivir mi vida, sino de conducirla.

Tengo la responsabilidad de atender mi bienestar espiritual,

emocional, físico y económico.

Tengo la responsabilidad de identificar mis necesidades y satisfacerlas.

Tengo la responsabilidad de solucionar mis problemas,

o de aprender a vivir con aquellos que no puedo resolver.

Soy responsable por las elecciones que hago.

Soy responsable de lo que doy y de lo que recibo.

También soy responsable de fijar mis metas y de cumplirlas.

Soy responsable de qué tanto disfruto de la vida,

por la cantidad de placer que encuentro en las actividades cotidianas.

Soy responsable por amar a alguien y por la manera en que expreso ese amor.

Soy responsable de lo que hago a los demás y por lo que permito que los otros me hagan.

Soy responsable de mis necesidades y deseos.

Toda mi persona, todo aspecto de mi ser, es importante.

¡Yo cuento!  ¡Yo importo!

Se puede confiar en mis sentimientos.

Mi manera de pensar es apropiada.

Valoro mis necesidades y deseos.

No merezco ni toleraré el abuso ni el maltrato constante.

Tengo derechos, y es mi responsabilidad reclamar esos derechos.

Las decisiones que tomo y la manera como me conduzco reflejarán mí alta autoestima.

Mis decisiones tomarán en cuenta las responsabilidades que tengo para conmigo mismo.

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¬Melody Beattie

Libro: Ya No seas Codependiente

 

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** Imagen: Sam Burris  / Unsplash

 

 

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Cuento budista: LLUVIA Y SOL | Anónimo

Blog Lluvia y Sol

 

Hubo una vez una mujer que lloraba todo el tiempo. No pasaba un día
sin que rompiera a llorar en múltiples ocasiones. Vivía sola, habiéndose
casado sus dos hijas. La primera se había casado con un vendedor de
paraguas y la segunda con un vendedor de fideos.

Los días soleados, la mujer se lamentaba: “¡Oh, no, qué bueno hace! Con semejante sol, ¿quién va a comprar paraguas? ¿Y qué pasará cuando la tienda tenga que cerrar?”.

Cuando llovía, se lamentaba por su hija pequeña: “¡Oh, no! Con esta lluvia, sin sol,  ¿cómo van a secar los fideos? No tendrán nada para vender. ¿Cómo haremos entonces?”.

Sus pensamientos siempre la entristecían. No podía evitar llorar. Así la
vieja mujer vivía continuamente consternada. Lloviera o luciera el sol,
siempre encontraba una razón para llorar. Sus vecinas no sabían qué
hacer con ella y con ánimo de bromear habían terminado por llamarla
“la llorona”.

No lejos de allí vivía un monje. Se preguntaba por qué esta mujer
lloraba todo el tiempo y un buen día se lo preguntó.

Tras escuchar sus explicaciones, el monje le respondió amablemente:

“Señora, no tiene necesidad de inquietarse tanto. Si lo desea, puedo mostrarle cómo ser feliz, y ya no tendrá más necesidad de lamentarse”.

La llorona quedó encantada de escuchar esta propuesta. Rogó al monje que le mostrara de inmediato lo que debía hacer. Él respondió:

“Es muy simple, sólo necesita cambiar su perspectiva. Los días soleados, no piense en su hija mayor que no podrá vender paraguas sino en la pequeña, que podrá
secar fideos y venderlos. Los días de lluvia, piense en la tienda de
paraguas de su hija mayor, que hará buen negocio”.

El semblante de la anciana se iluminó. Se apresuró a seguir los consejos
del monje y no se la vio volver a llorar. Ya no se la reconocía. Desde
aquel momento, fue conocida como “la mujer sonrisa”.

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¿Nuestra felicidad depende de nosotros?

Oscar Brenifier & Isabelle Millon

Libro: Sabiduría de los Cuentos Budistas

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Decreto # 015 | RESPONSABILIDAD TOTAL

#Decreto #015 #Responsabilidad #Pensar #Sentir #Decir #Hacer

#SaludEmocional #Salud #Emocional #Emociones #Claves para #SerYSentirteMejor

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TUS EMOCIONES DEPENDEN DE TI | Viktor Frankl

Blog Nadie Te Puede Hacer Sufrir

¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?…

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¿QUÉ SIGNIFICA PENSAR POSITIVO? | Patricia Anaya

Blog Pensamiento Positivo

 

Desde mi perspectiva, tener pensamiento positivo no consiste en ver la vida color de rosa, sin problemas, como en un cuento de hadas; pretendiendo “engañar” a la mente de que todo está bien… sí ¡todo!

Tener pensamiento positivo va mucho más allá:

Significa reconocer la libertad que tienes para elegir qué pensamientos quieres crear en tu mente.

Y luego, reconocer que puedes elegir que esos pensamientos que has creado sean predominantemente bellos, útiles y benéficos para ti, porque crean una realidad que te hace sentir bien, con más calidad, con más evolución.

Por ejemplo: Estás en una playa y empieza a llover.

El que llueva o no es algo que no puedes elegir ni cambiar ¿de acuerdo? pero si es tu elección el valor que le das a la experiencia.

Puedes pensar en negativo: Viaje miles de kilómetros para asolearme y mira lo que ocurre… ¡Estoy furiosa! Me iré a mi habitación a ver la televisión.

Aquí, las circunstancias determinan cómo te sientes.

O puedes pensar en positivo: Viaje miles de kilómetros hasta aquí y está lloviendo. Tenía planeado asolearme, pero ahora aprovecharé para disfrutar de este paisaje que me regala la Naturaleza, y me tomaré este tiempo para “echarme un clavado” en mí misma y reflexionar.

Aquí, eres tú quien determina cómo te sientes.

De esta forma, te responsabilizas al 100% de la vida que estás eligiendo vivir, de acuerdo con lo que piensas y sientes de las experiencias; y no adjudicas a los otros o las circunstancias externas la forma en que vives tu vida.

¿Te has percatado de la enorme importancia que tiene para tu propia felicidad el tú elegir lo que piensas y, por ende, lo que sientes?

¿Te has auto sorprendido responsabilizando a los demás o a las circunstancias de lo que vives?

¿Tienes ideas para cambiar de negativo a positivo tu pensamiento aún en situaciones muy difíciles o desagradables?

Comparte tus respuestas en el espacio para comentarios. Asi nos enriqueceremos todos! Gracias

Patricia Anaya

CULPA Y RESPONSABILIDAD | Patricia Anaya

Blog CulpaYResponsabilidad

 

¿Has sentido culpa alguna vez?

Estoy segura que sí. Podría afirmar que casi todos los humanos la hemos sentido.

 

La culpa es un pensar y un sentir que configura tu conciencia como una especie de alerta para avisarte que has hecho algo que ha trasgredido las normas que tu consideras tu marco de referencia moral, social, religioso… para tu vida.

 

Pero esa es justamente su única función: Avisarte para que te des cuenta.

 

Una vez que tomas conciencia del error, tienes que pasar de inmediato a la responsabilidad

 

La culpa y la responsabilidad no pueden coexistir.

Una vez que tomas conciencia del error, tienes que pasar de inmediato a la responsabilidad, eliminando la culpa de tu interior, ya que si permanece, junto con ella se queda también el sentimiento desagradable que acompaña al pensamiento: “me equivoqué” “le quedé mal a…” “nadie me querrá porque soy una tonta…”

 

Cometer errores es inherente al proceso de aprender durante la vida en este Planeta.

 

Cuando haces algo, sea lo que sea, consciente o inconscientemente lo haces creyendo en ese momento que es lo mejor que puedes hacer, con los recursos que tienes disponibles y, a veces, sin ninguna posibilidad de hacer otra cosa.

 

Es cierto, a veces lo que eliges hacer en efecto constituye un error, pero eso no te hace ser una persona tonta ni quedar mal con los demás; a menos que tú insistas en considerarlo así.

 

 

Asumir la responsabilidad del error implica, al menos:

 

  • Reconocer el daño
  • Aceptar las consecuencias
  • Hacer todo lo posible por reparar el error
  • Cuando no hay reparación, compensarlo
  • Tener la intención de no volver a dañar
  • Pedir perdón -si es el caso-
  • Perdonarte a ti
  • Retomar la paz
  • Continuar tu vida

 

¿Se puede realmente dejar de sentir culpa?

 

En mi experiencia personal, la respuesta es sí.

En mi experiencia como psicoterapeuta, también la respuesta es sí, es posible.

 

Pero esto solamente se logra cuando quien comete el error decide conscientemente no victimizarse, “tirar a la basura” la culpa y dar paso a poner en marcha su “habilidad para responder” (respons-habilidad) para usar el evento del error como un escalón para su evolución.

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Patricia Anaya

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